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Enojo, atención, confianza y gratitud son
algunas de las emociones que expresan los felinos con posturas y gestos.
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El hecho de ser territoriales convierte a los gatos en animales menos sociables
que los perros. Sin embargo, hay ciertos gestos y posturas felinas que pueden
indicar sentimientos tan diferentes como enojo, interés y relajo.
Según la veterinaria Daniela Navarrete Talloni, el movimiento de cola es uno de
los aspectos más determinantes del estado anímico. "Puede indicar enojo o
interés en jugar. Si la mueve en forma violenta -como látigo-, es señal de
malestar. Si lo hace en forma constante y zigzagueante, es signo de ganas de
jugar".
Los bigotes son otra zona del cuerpo que se modifica cuando el gato está
interesado frente a algún objeto o juego. "Los despliegan como un abanico
hacia adelante y quedan con una cara parecida a la de una foca", dice la
veterinaria Daniela Navarrete.
Pero también es importante conocer ciertos gestos que avisan de un posible
ataque, como la postura de las orejas.
La veterinaria explica que cuando éstas están hacia atrás es clara postura de
ataque. "Es lo que hacen antes de defenderse; si mueve sus orejas en este
sentido, hay que alejarse inmediatamente de su lado".
Además, hay otras señales clásicas de los felinos que las personas suelen
interpretan correctamente, como el ronroneo. "Efectivamente indica que el
gatito está cómodo y relajado. Pero hay casos en que ronronean cuando están
enfermos, así que hay que prestar especial atención si hacen ruido y dejan de
comer, por ejemplo".
Otros indicadores de que el gato está feliz son el encorvamiento mientras se
les está haciendo cariño. "Lo hacen como una forma de buscar la mano y
pedir que los acaricien con más presión".
Ahora, si duerme de espalda, significa que se siente seguro y cuidado junto a
sus amos. "Si lo hace, es sólo con los dueños y cuando se siente
absolutamente confiado".
Daniela Navarrete agrega que, aunque puede resultar desagradable, las
"ofrendas" de ratones y pájaros cazados que los felinos suelen dejar
a los pies de sus amos "son su forma de expresar gratitud y justificar su
presencia en la casa". Por eso, aconseja ser pacientes y no castigarlos,
ya que "están cumpliendo su función de gatos".